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Simplemente
29 ago 2026
Y empezar una y otra vez
28 nov 2024
Un nuevo comienzo: sólo para mí
No hay mayor victoria que la de vencerse a una misma todos los días.
Está claro que mi objetivo nunca fue irme de los lados más íntimos del internet. Total, hay miles de paginas que nadie conoce y que, sin embargo, siguen funcionando ¿con qué finalidad? la de simplemente desahogarse.
Y, sobre todo, ser uno mismo sin que nadie conozca quién está detrás de nuestras letras.
El estigma de los tiempos que corren es el siguiente: no eres nadie si no te lee nadie.
Eso es una falacia que se inventa el cerebro para que el cuerpo se quede acostado en una cama y no se le ocurra otra idea que la de quejarse por la vida lamentable que lleva.
En estos momentos de mi caminar por la vida, lo más importante es seguir en el rumbo de la prioridad: tener presente mi salud física, mental y espiritual. Seguir llenando espacios vacíos que llevo dentro y acobijar los que, por suerte y gracia, ya están ocupados.
Soy compleja, es normal, todo ser humano lo es. Se nos va la vida solamente meditando en todo aquello que nos conviene interiormente. Le damos importancia a lo externo pero lo interno es hasta un acto de lucha con uno mismo. Diariamente.
Soy fiel creyente de los espacios en blanco listos para llenarse de palabras: desahogarse de cualquiera de las formas también es un acto de rebelión. Se nos da bien eso de retener las palabras para dentro. Claro, la sociedad desapegada en la que estamos viviendo nos empuja directa e indivisiblemente hacia el silencio.
15 oct 2014
Dejarlo a un lado, pero...
4 oct 2014
28 ago 2014
Pequeñas y Grandes Ambiciones
Pequeñas y Grandes Ambiciones
11 mar 2014
No importa lo que uno sea, con tal de que la apariencia sea buena… todo está arreglado.
El rey le enseñaba a leer y escribir a combatir con una espada y muchas cosas que un padre amoroso quiere enseñar a sus hijos. Estaba orgulloso de él.
Con el tiempo, el chico fue creciendo, su belleza era notoria en todo el reino y las chicas comenzaban a mirarlo más de la cuenta. Ese joven era alto, de tez morena, de cabellos oscuros, ojos verdes… muy guapo e inteligente.

Mientras los días pasaban y el joven adquiría conocimientos algo dentro de él también comenzaba a surgir: el orgullo.
Las chicas lo miraban, su padre lo apoyaba en lo que fuera necesario, podía hacer lo que quisiera en el reino, el ego del joven iba en aumento: era consciente de que era guapo e inteligente.
Un día lleno de odio y resentimiento, conspiró contra su padre el rey. Y a causa de ello murió de una forma violenta. Su hermoso pelo quedó amarrado en las ramas de un árbol y algunos soldados de su padre lo mataron.
Nadie dura lo bastante cuando confía demasiado en sí mismo.
No es malo tener una confianza genuina, lo malo es cuando esa confianza se vuelve un “dios”.
El orgullo lleva a una persona a cometer toda clase de sandeces. Creemos que por ser hermosos lo tenemos todo. La vida, el dominio de las circunstancias y de las personas.
En la actualidad tener músculos, ser delgado, ser guapo (a) y popular es lo que atrae a la gente. En pocas palabras: te metes a la gente en los bolsillos. Es la triste realidad.
Se valora más lo externo que lo interno.
El príncipe lo sabía, sólo que también se creía que su belleza le aportaría la inteligencia que nunca tuvo y por creerse demasiado guapo e inteligente su muerte fue prematura.
Utilizó todo lo que tenía para vanagloriarse y acabó asesinado por los hombres de su propio padre.
No es malo tener un buen y saludable concepto de nosotros mismos. Estar orgullosos de los logros que
hemos conseguido, pero las cosas funcionan mal cuando sobrepasas los límites de algo que es tan relativo como la belleza o la fama.
Dicen que la primera impresión cuenta pero también cuentan otros detalles que, precisamente, son los que nos hacen seres humanos unos con otros.
El físico se va, los dientes se caen, busquemos el verdadero valor de las cosas. Hazte querer por lo que vales y no por lo que aparentas.
Invierte de tu tiempo en lo que realmente produce alegría: la familia, los amigos, una tarde sola en un parque, algo que realmente te produzca felicidad y sobre todo, seamos felices haciendo felices a los demás.


